miércoles, 27 de junio de 2012

10 lugares inusuales para hacer el amor

Por: Redacción ALOmujeres

10 lugares inusuales para hacer el amor

El verdadero valor de encontrar un lugar diferente a la cama para hacer el amor, bien sea con tu pareja de toda la vida o con un amante casual, está en el peligro que supone el que te “pillen”.

lugares inusuales para hacer el amor
El carro es un cliché, pero hay que chulearlo.
Foto: Thinkstock
  1. En el baño de un bar porque la fiesta siempre será el mejor cómplice para desinhibirte un poco y salir de la rutina. Supone el peligro de realizar un acto privado en un espacio totalmente público y puede resultar novedoso e interesante. Si eres asquienta, mejor que ni lo intentes.
     
  2. En el cuarto de ropas pero sin nada de ropa. Hay quienes dicen que la lavadora, por sus vibraciones, le aporta cierto picante al asunto. Ni se te ocurra montarte en la mesa de planchar porque seguro que no te aguanta.
     
  3. En la oficina porque hace parte de otro gran cliché del amor, el romance de oficina. Aunque los primeros meses de romance pueden ser interesantes y divertidos, hay una gran verdad y es que los negocios y la diversión es mejor no mezclarlos. Pero mientras los mezcles, hasta la fotocopiadora es un buen lugar para enloquecerce.
  4. En el carro porque siempre es bueno recordar la adolescencia, cuando el carro era uno de los únicos lugares en donde tenías un poco de privacidad. Es posible que ahora te sientas verdaderamente incómoda y que quitarse la ropa sea toda una proeza, pero el reto vale la pena.
  5. En una hamaca, preferiblemente un día caluroso, o en un finca. No importa si es pequeña o grande y si, puede ser un poco complicado, pero qué importa. El vaivén de tus caderas puede cogerle el ritmo a los movimientos de la hamaca.
     
  6. En un potrero, mitad vestidos mitad no y más bien rápido porque en cualquier momento algún amable campesino de la zona pasa y te saluda. Eso sí, muy importante llevar una ruana o una cobija para tirarla por ahí, con el fin de que te devore él y no los bichitos que pululan en el pasto.
     
  7. En la playa. El sonido del mar no tiene precio. Aunque muchos detesten la idea de tener arena hasta en los dientes, cómo no chulear el clásico lugar de amor de verano. Para eso existen los pareos. Recomendación anexa, no te hagas debajo de una palmera, no sea que un coco les caiga encima.
  8. En el ascensor. Llevas toda la noche rodeada de gente y el ascensor es el primer lugar en donde puedes tener un poco de privacidad. ¡Atrévete! Ponlo a andar dos o tres pisos más. No te vas a arrepentir. ¡Recuerda la escena de Romeo y Julieta (Baz Luhrman) en que se dan un beso en el ascensor y aplícala!
  9. En la azotea de tu edificio. Aunque siempre esté cerrada y nunca se te ocurra subir, si pasas por la puerta y la descubres entreabierta, no dudes en subir un día a hacer lo debido con una hermosa vista de la ciudad. Eso sí, muy abrigaditos.
  10. En el mesón de la cocina. Mejor todavía si no es la cocina de tu casa, pero en la tuya también, por qué no. Los alimentos son los alimentos. Los apetitos son los apetitos.

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